La fibromialgia es una enfermedad crónica caracterizada por dolor musculoesquelético generalizado, acompañado de fatiga, alteraciones del sueño, problemas cognitivos y una amplia variedad de síntomas funcionales. Se la considera un trastorno de regulación del dolor, donde el sistema nervioso procesa de forma amplificada las señales dolorosas y no dolorosas.
Aunque su origen exacto sigue siendo desconocido, la ciencia ha avanzado en la identificación de mecanismos implicados, como la sensibilización central, cambios en neurotransmisores, factores genéticos, alteraciones inmunológicas y la influencia del estrés sostenido.
No existe una prueba médica definitiva que diagnostique la fibromialgia. El diagnóstico sigue basándose en criterios clínicos validados, como los del American College of Rheumatology (ACR), que combinan la evaluación del dolor extendido y la intensidad de síntomas persistentes por más de tres meses, descartando otras patologías.
La fibromialgia presenta un conjunto muy variable de síntomas que pueden aparecer de forma continua o fluctuante. Entre ellos se encuentran:
Este conjunto de síntomas puede variar ampliamente entre pacientes, con periodos de mejoría y empeoramiento. Los episodios de incremento brusco del dolor o síntomas se conocen como brotes fibromiálgicos, que pueden durar días o incluso meses.
La fibromialgia no afecta solo al sistema musculoesquelético. Investigaciones recientes muestran que se trata de una condición multisistémica influida por factores:
La heterogeneidad de la enfermedad explica por qué no hay dos pacientes iguales, lo cual requiere que el abordaje terapéutico sea siempre individualizado.
La fibromialgia es una de las enfermedades reumatológicas más frecuentes. Afecta entre un 2% y un 8% de la población, con predominio en mujeres, aunque también se presentan casos en hombres, niños y adolescentes. [stopfibromialgia.com]
A pesar de su alta prevalencia, todavía existe desconocimiento entre parte de la población y algunos entornos clínicos. Sin embargo, los avances científicos, la mejora de los criterios diagnósticos y la neuroimagen están contribuyendo a un mayor reconocimiento y mejor manejo de esta patología.
Los estudios actuales están mejorando la comprensión de la fibromialgia en áreas como:
La investigación continúa creciendo, lo que permitirá desarrollar en el futuro herramientas diagnósticas más precisas y tratamientos mejor dirigidos.